Hábitos para conciliar el sueño

Hábitos para conciliar el sueño

Hábitos que ayudan a conciliar el sueño:

  • Dentro de lo posible es beneficioso irse a dormir a la misma hora todos los días, para que, no se produzca mucha alteración en los horarios. Aunque los fines de semana este horario pueda cambiar, no es recomendable mucha diferencia horaria.
  • Averigua cuantas horas necesitas dormir para sentirte bien e intenta cumplir con ello. No es cierto que haya que dormir entre unas 6- 8 horas diarias. Estas pueden ser diferentes según cada persona
  • Si tienes problemas de sueño, no duermas la siesta, a pesar de estar muy cansada o no haber dormido apenas el día anterior, ya que, puede ser contraproducente y provocar que la siguiente noche vuelvas a padecer de insomnio.
  • Intenta ingerir una cena moderada, sin excesivos azúcares ni proteínas
  • No consumas alcohol, nicotina ni cafeína por la tarde- noche.
  • Es positivo realizar ejercicio físico moderado, pero es mejor que se lleve a cabo por la mañana, ya que, las dos horas antes de dormir el cuerpo tiene que desacelerarse e ir preparándose para dormir. Por ello, es mejor no realizar ningún tipo de actividad en la que se produzca mucha activación física o mental. Al contrario, actividades como ejercicios de relajación o respiración, pueden ayudar a éste proceso.
  • Es mejor que no tengas fácilmente visible un reloj en la habitación, ya que, observar continuamente la hora cuando intentas dormir puede provocar nerviosismo y ansiedad y por lo tanto, dificultar todavía más el sueño.
  • Si estás en la cama y no consigues conciliar el sueño, levántate y sal de la habitación. No es bueno quedarse en el mismo cuarto, ya que, se condiciona el hecho de la imposibilidad de dormir con el dormitorio, y lo que, queremos conseguir es justamente lo contrario. Por ello, cuando te ocurra esto, ves al salón, o a otro lugar de la casa y realiza alguna actividad aburrida; como leer algún libro que no te guste, o ver algún programa de televisión que te desagrade. Cuando notes que empiezas a tener sueño, vuelve a la habitación e intenta dormir. Repite éste proceso las veces que sea necesario
  • Si las preocupaciones es parte del problema que te impide dormir. Intenta quitarlas de tu cabeza en ése momento. ¿Cómo? Guarda unos 10-15 minutos diarios para pensar en aquellas cuestiones que te quitan el sueño, reserva un período de tiempo indicado para ello. Y cuando las preocupaciones aparezcan en tu cabeza en otros momentos no adecuados, tienes que decirte a ti misma que éste no es el momento adecuado para ello, que al día siguiente en ése tiempo reservado te dedicarás a ello. Algo que también puede ayudarte, es concentrarse en tu propia respiración. O Imaginarte una escena agradable y dividirla en secuencias como si fuera una película, intentando concentrarte lo máximo posible en ello. Cuando tus pensamientos se vayan de la escena, vuelve a dirigirte hacia la escena y reprodúcela de principio a fin.

 

Si los problemas de sueño persisten, pide ayuda y busca un buen profesional.

 

Beatriz Pérez Vélez.