¿Cuándo acudir a un Psicólogo?

¿Cuándo acudir a un Psicólogo?

Todavía hoy en día seguimos escuchando eso de ” Acudir a un Psicólogo es cosa de locos”, existiendo numerosos prejuicios.

Por otro lado también existen muchas dudas sobre lo que es y cuál es el funcionamiento de una terapia, lo que en ocasiones genera inseguridad, dudas y temor.

Es por eso que me parece importante realizar una serie de aclaraciones respecto a este tema.

Un Psicólogo es un experto en la conducta humana y en las leyes del aprendizaje. Trabajamos con los llamados problemas emocionales. Un problema emocional es una reacción mal aprendida, que a pesar de que nos causa dolor y malestar la utilizamos en nuestra vida diaria.

Un problema emocional es por ejemplo, dificultades a la hora de relacionarnos con las demás personas, ansiedad, bajo estado de ánimo, celos, etc.

Es muy importante tener en cuenta que para producir cambios en nuestra vida y en nuestra persona, no solo basta con acudir a un psicólogo. Por muy bueno que éste sea, una terapia no funcionará sin cumplir con los siguientes requisitos: querer realmente mejorar la situación, tomarse muy enserio la terapia, cumplir con las tareas y ejercicios propuestos.

Un Psicólogo orienta, evalúa, ofrece ayuda y asesoramiento en los momentos complicados y ofrece estrategias y actividades, pero es el propio cliente el que tiene que poner todo el empeño y esfuerzo en cambiar, y es con el trabajo del psicólogo y cliente con el que se consigue alcanzar las metas.

El proceso de la terapia se divide en 4 fases diferenciadas:

La primera es la fase de evaluación: El objetivo principal es obtener el máximo de información posible sobre el problema. Para ello se utiliza la entrevista y otros instrumentos para recoger información

Una vez que disponemos de la información necesaria para entender el problema, llegamos a la segunda fase: Explicación de la hipótesis, durante una sesión se realiza un diagnóstico del problema y se debate sobre el origen (por qué se ha originado el problema) y lo más importante, porque se sigue manteniendo en el tiempo. Además se proponen las diferentes estrategias sobre las que se van a trabajar durante la siguiente fase

Fase de intervención: Consiste en trabajar en consulta, diferentes actividades, dinámicas y estrategias que ayuden al cliente a mejorar su situación. Desde trabajar con pensamientos negativos, hasta aprender habilidades sociales a través del role-playing, etc. que después se irán incorporando progresivamente a la vida del cliente.

Fase de seguimiento: Una vez que el cliente ha solucionado su problema, se trabaja para mantener los logros conseguidos y prevenir así posibles recaídas.

¿Pero cuándo sería positivo acudir a un psicólogo? Cuando sientas que un problema está interfiriendo en tu vida de una manera significativa, que te ocasiona sufrimiento, malestar, pensamientos negativos, y que repercute en tu bienestar y en tu felicidad.

Las personas que acuden a un psicólogo no son locos. Son personas que simplemente están pasando por una circunstancia complicada en sus vidas y que en éstos momentos no encuentran una solución. Son personas que deciden mejorar su día a día y que están dispuestas a mejorar. Todos en algún momento podemos necesitar ésa ayuda, y eso no nos hace débiles, si no todo lo contrario, personas fuertes que deciden emprender un nuevo rumbo en su vida

 

“Todo es posible en la medida que tú creas que es posible”

 

 

Beatriz Pérez Vélez